martes, 29 de mayo de 2007

El saber


Nunca he visto un tapón de alberca.
Ni la cuerda que ata, al loco de atar.
¿Seré yo también amigo del alma , del alma de mi amigo?
Nunca he sentido el sabor aterciopelado de un vino.
Ni he sabido quien pela las pipas peladas.
Hay tantas cosas que no sé...
tantas cosas que sabia y ya no recuerdo...

domingo, 27 de mayo de 2007

Soledad

Miré y nadie me contestó.
¡Pues vaya mierda de espejo mágico!.
Fue comprado en la pequeña tienda de Soledad.
Ni un objeto estaba repetido.
Si dos personas adquirieran dos objetos iguales,
tendrían algo de relación
y a Soledad no le gustaba relacionarse,
ni que nadie a su alrededor se relacionase.
Que en otro lugar alguien tuviera un mismo pensamiento,
Un mismo gesto,
Una misma mirada,
Le irritaba.
A Soledad le gustaba estar sola
y la soledad es una enfermedad contagiosa.


No hay nada más solo, que un hombre que cree estarlo.

martes, 1 de mayo de 2007

Transparente?

Señor transparente
de mierda opaca,
bonito y residual.
Iba y venia,
Quedándose por interés.
Todo le interesaba,
por lo cual
siempre estaba aquí.
Se sentía triste
quizá por el tiempo...
no por el que hace...
sino por el que perdía
interesándose por ti.

domingo, 29 de abril de 2007

HAIKÚ


Fernando Méndez, 39 haikús

jueves, 5 de abril de 2007

Ideas

Quiero hacer algo grande,
tengo algo por dentro que se me escapa.
No se si en algún momento habré perdido el tiempo,
ya que pensar en eso no va conmigo, miro para delante.
Creo que cerrando los ojos fuerte, fuerte,
se puede ver algo más hacia el futuro
que hacia el pasado.
Pensar en volverme arena me asusta.
Aunque si pasara, recogería esos trozitos,
amigos, situaciones, lugares,
y los pegaría uno a uno en mi memoria.
Con pegamento del bueno.
La verdad que me siento bien.
Pero tengo algo dentro que se me escapa...

domingo, 1 de abril de 2007

La niñez de momo

...A mi que no me vengan con heroína. Los tipos que se inyectan se convierten en adictos a la felicidad y eso no perdona, ya que a la felicidad se la conoce por sus estados de fallo. Para inyectarse hace falta tener ganas de ser feliz y esto sólo se puede ocurrirsele a un jilipoyas como una casa. A mí nunca me ha dado por lo dulce y si algunas veces he fumado mariguana con los amigos a sido por educación a pesar de que es a los 10 años cuando los mayores le enseñan a uno esas cosas. Y es que a mí la felicidad no me tira. Yo sigo prefiriendo la vida. La felicidad es una inmundicia y habria que darle un buen escarmiento. La felicidad no va con migo. Yo nunca hice politica, porque eso siempre beneficia a alguien, pero me parece que tendría que haber leyes que impidieran que la felicidad hizira de las suyas. Yo sólo digo lo que pienso. Puede que me equivoque, pero yo nunca iría a inyectarme para ser feliz. Mierda.




La vida ante sí por Romain gary (Emile Ajar)